¿Cómo ser escritor? Te ofrecemos seis claves

Querido lector:

Tu intención de leer este artículo obedece probablemente al profundo convencimiento, compartido por muchos, sobre la capacidad transformadora de la literatura. Si te diviertes y emocionas con la lectura, si crees en la magia de la literatura en cualquiera de sus géneros, capaz de convertir una tarde ociosa en un momento determinante en el desarrollo de tu vida, si piensas a diario en qué contar y cómo… TÚ ERES ESCRITOR. Ahora solo falta encontrar respuesta a esa pregunta que ronda en tu cabeza: ¿cómo ser escritor?

En primer lugar quiero decirte que no existe una única forma de sentirse escritor como a continuación voy a intentar explicarte, pero sí una característica común a todos ellos: tienen una historia y el deseo de compartirla con los demás. A continuación voy a detallarte algunas de las cualidades que deben acompañarte en tu camino para que sepas responder a la pregunta de cómo ser escritor.

1. Disciplina y constancia

Estas cualidades favorecen, en gran medida, las posibilidades de avanzar en la creación de un texto literario. Algunos autores de reconocimiento internacional las consideraban claves en su tarea. Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura de 1982, decía: “Creo que no se puede escribir un libro que valga la pena sin una disciplina extraordinaria”.

A pesar de ello, no todos comparten esta tesis. Mira lo que decía Jorge Luis Borges, eterno candidato al premio Nobel de Literatura, durante sus conversaciones en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, cuando le consultaban en torno a cómo ser escritor: “El trabajo esencial del escritor consiste en distraerse, en pensar en otra cosa, en fantasear, en no apresurarse para dormir, sino imaginar algo… Y luego viene la ejecución, que ya es el oficio. Es decir, no creo que sean incompatibles las dos cosas”.

Así que no perdamos de vista la inspiración y establezcamos unas bases de trabajo: horario, espacio adecuado, recursos de consulta y técnicos, etc., para que nos pille trabajando.

2. Una buena historia

La historia ya la tienes. Ronda en tu cabeza desde hace tiempo y está pidiendo salir para cumplir su misión entre los lectores, ya sea provocar un rato de evasión o de reflexión, ya sea conmover o divertir. Solo tienes que tener en cuenta algunos parámetros literarios garantes del éxito del texto, según la temática y el género elegido.

El primer párrafo es el más importante siempre. Su objetivo debe ser tensionar al lector captando su atención imperceptible e irremediablemente. Una vez nuestro, debemos satisfacer su curiosidad, pero no de golpe, no del todo: queremos que nos acompañe durante doscientas páginas. Es una de las claves para saber cómo ser escritor.

El desarrollo de la historia debe estar en consonancia con el registro y género seleccionado.

3. Género: narrativa, poesía, ensayo y teatro

La historia que da vueltas en tu cabeza deseando ser escrita necesita encontrar la forma literaria, ya sea verso o prosa. Esta adecuación habitualmente depende del género elegido, pero no exclusivamente. También debe estar en consonancia con el registro en el que, como escritor, te sientas más hábil. Cómo ser escritor depende de ti.

– Narrativa

Podemos dividir los textos narrativos en dos grupos: de personaje o de acción. En el primero abundarían las descripciones psicológicas de los personajes. Estos evolucionan de forma coherente, o no, propiciando la sorpresa en el lector y su interés en el libro. En el segundo, una buena trama requiere del uso del flashback o racconto como técnica narrativa.

Quizás te preguntes en qué consisten estos recursos. Es muy fácil. Se trata de intercalar saltos del tiempo narrativo presente al tiempo pasado, brevemente en el primer caso, de forma más extensa y pausada en el segundo. Estos saltos temporales son un recurso de gran efectividad literaria y muy del gusto de los lectores actuales.

– Poesía

Los lectores eligen este género cuando buscan vivir emociones, encontrar sentimientos que eleven su ánimo hasta el Monte Parnaso. Si tu historia rezuma amor y belleza este género es muy apropiado.

El texto puede ser rimado, respetando la métrica del verso, o no. Hoy en día se ha impuesto el verso libre en el que la rima y la métrica pasa a un segundo plano destacando la belleza del mensaje y la riqueza léxica del autor.

– Ensayo

Este género se define por la voluntad del autor de reflexionar sobre un tema ya sea de actualidad, histórico o filosófico. Este género es menos comercial si bien algunos libros consiguen llegar a un gran público si el tema de la obra se trata en un tono divulgativo, como por ejemplo El silencio de la escritura de Emilio Lledó o El poder del ahora, de Eckhart Tolle.

Cuando se trata de sesudos textos de tono elevado su valor intelectual primará sobre el éxito comercial.

– Teatro

La dramatización de una historia, es decir, el uso del género teatral obliga a tener presente el espacio en el que se desarrolla cada capítulo, llamado escena en este género. Recuerda que todo texto teatral se escribe para ser representado y se anota con las observaciones que afectan al recorrido, e incluso la expresión, de los personajes en las tablas, con la idea de que la puesta en escena responda fidedignamente a la creación del autor.

4. Adecuar la forma al género literario

Es importante elegir la forma adecuada al género, pero para gusto colores. Recuerda que cómo ser escritor lo eliges tú.

La narrativa implica la escritura en prosa. El estilo en este género puede ser directo o descriptivo. El primero prima en las novelas dialogadas y el segundo en las novelas históricas, policíacas o de fantasía.

La Historia de la Literatura nos muestra grandes epopeyas escritas en verso (La Araucana, de Alonso de Ercilla; o el Poema de Mio Cid), así como bellísimas y conmovedoras historias escritas en prosa (Ancho mar de los Sargazos, de jean Rhys; o Seda, de Alessandro Baricco). No obstante, en la literatura contemporánea el verso rimado casa mejor con la expresión de las emociones que de las crudas batallas.

La temática en el teatro es totalmente libre teniendo cabida desde la comedia (Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura; o Miles Gloriosus, de Plauto) a la tragedia (La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca; o Edipo Rey, de Sófocles) pasando por textos descriptivos de la realidad social contemporánea del autor (Tambores en la noche, de Bertold Brecht).

5. Estrategias para alcanzar el éxito.

Es muy importante que te esfuerces en crear un contenido de calidad. Esta es la base de todo, si el contenido no es de interés, por mucha distribución y mucha promoción, finalmente no alcanzará el éxito esperado. Puedes nacer con el don de la escritura, pero esta capacidad también se puede adquirir a fuerza de ejercitarla, como en cualquier deporte, con práctica y disciplina, todo es posible.

Te ofrecemos algunas ideas que pueden ayudarte a lograr un gran contenido:

1.Claridad y objetividad: evita utilizar palabras o términos demasiado técnicos en tus textos. Cuando la escritura es muy rebuscada, la comprensión del texto no es completa y ¡nadie lee un libro que no entiende! 

2.Divide el texto en distintas partes: títulos y subtítulos. Haz listas a lo largo del texto, utiliza viñetas para mostrar los puntos más destacados, haz preguntas y establecer un diálogo con el lector. Esto puede ayudarte a lograr una lectura más dinámica y entretenida. 3.Haz un buen uso de los signos de puntuación para logar una lectura más fluida y que tus lectores puedan disfrutar cada página de tu libro. 

4.No repitas palabras. Par ser un buen redactor necesitas enriquecer tu vocabulario y, para ello, puedes apoyarte en un diccionario. Con un diccionario podrás buscar rápidamente sinónimos o conceptos que pudieran reemplazar una palabra. ¡Tus lectores lo agradecerán! 5.Sé auténtico, no olvides ser tú mismo en ningún momento. Tu sello de identidad debe acompañarte en cada momento. 

6.Céntrate en un buen principio, los primeros párrafos harán que tus lectores se queden enganchados al libro y, por supuesto, un buen fina hará que tus lectores no lo olviden y lo recomienden a otros lectores. El boca a boca es el mayor éxito de un libro.

6. Conclusión

De todo ello habrás deducido, como te decía al principio de este artículo, que no existe una fórmula preestablecida para saber cómo ser escritor, sino que esta la decides tú, pudiendo innovar o ajustarte a los registros dominantes.

Si tienes una historia, si te levantas pensando en ella, acudes a tus obligaciones con ella en tus pensamientos y cuando vuelves a casa ahí sigue… es lógico que te preguntes cómo ser escritor. La respuesta es:

SER TÚ MISMO

Envíanos tu obra, y cumple tus sueños.

Preguntas frecuentes sobre cómo ser escritor


No hay una fórmula exacta. Requiere de una buena idea, leer mucho para saber qué se hace, hacer un esquema que permita saber qué contar y cómo contar, organizar los libros en los capítulos, además de ser constante, empleando un método a seguir para su escritura.
No existe una carrera específica de escritor. Como complemento para estudiar la lengua española, alguna carrera de filología o periodismo.
Requiere de una serie de pasos, en conceptos de edición, publicación, registro legal y distribución. Si eres un escritor novel, lo mejor es contactar con una editorial que te asesore en todos los pasos que hay que seguir.
Existen tres tipos de editoriales. Las grandes editoriales, las editoriales independientes y la autopublicación.
Hay una gran variedad de géneros. Narrativa, ensayo, teatro…
Dependerá del carácter del libro que vayas a escribir
Está condicionado por: el 10% destinado al autor, el 30% que recae en la editorial y el 60% para la distribuidora.
A partir de 49 páginas un escrito ya es considerado un libro. Una novela está comprendida entre las 60.000 y 200.000 palabras, estando la mayoría en torno a 80.000 o 90.000
Hay una serie de claves, tener disciplina y constancia, crear una buena historia, utilizar el género que sea óptimo para su redacción y tener en cuenta una serie de estrategias para alcanzar el éxito
La claridad y la objetividad, organizar el texto por partes, emplear correctamente los signos de puntuación, para que la lectura sea fluida. No repetir palabras, ni tampoco repetir a otros autores, sé auténtico en todo momento. Por último, céntrate en un buen principio, tanto en el libro como en los capítulos, además de un buen final.
Tener una buena idea que permita construir un buen relato

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